Cuando volví a escribir aquí recordé lo bien que me hace expresarme a través de las palabras, lo que me alivia soltarlo en un sitio que nadie lee pero yo sé que existe, y eso es suficiente. Estoy intentando cuidarme desde el último día que escribí, pensar en qué cosas no me hacía bien y encontrar una manera más sana de hacerlo, por mí. Si quiero cuidar lo que me rodea, tengo que cuidarme a mi primero, con todas las consecuencias. Supongo que es muy difícil hablar de un para siempre real ahora mismo, pero sé que nuestras intenciones son esas y para eso tengo que volver a estar bien yo y no forzar algo que no estaba bien. Tengo que hablarme más bonito y creerme capaz de muchas cosas que a día de hoy me siguen dando mucho miedo, aunque más miedo me da no saber cuidar lo que más quiero. No puedo separarme a mí del nosotros del todo, pero si me estoy dando cuenta que hay muchas cosas que no quiero hacer solo por nosotros sino por mi, y creo que es ese el primer paso para que todo lo demás vaya llegando sin miedo a que salga mal. Estoy aprendiendo y dando esos pasos que tan lejanos me parecían y que en menos de un mes hemos recorrido de la mano, porque creo que lo más importante es no olvidarnos en este proceso. Supongo que así escrito no tiene mucho sentido si alguien lo lee, pero para mí es el inicio de una nueva forma de querer, con menos miedo y más confianza en el proceso y en lo que podemos crear juntos.